Convertir una foto en un dibujo
Entrega una fotografía y recibe algo dibujado: un fotograma de anime, un estudio a lápiz o una página esperando ceras.
Estas tres no intentan mejorar una fotografía. La redibujan, que es otra promesa: lo que vuelve es una ilustración que sigue tu composición, no una versión mejor de tu archivo. Eso las convierte en el rincón indulgente del catálogo, porque una foto blanda o con ruido todavía le da al modelo suficiente de donde dibujar, y a nadie le molesta que una línea caiga donde no caían los píxeles. Las caras aguantan mejor cuando son grandes y están bien iluminadas, porque cada una de estas herramientas tiene que decidir qué era un rasgo antes de poder dibujarlo.
3 herramientas
AntesDespuésFoto a animeRedibuja una fotografía como una ilustración anime, con la pose y el encuadre que ya tienes.
AntesDespuésDibujo a lápizConsigue un dibujo a grafito de tu foto, con trazo visible y sombreado suave en lugar de píxeles.
AntesDespuésPágina para colorearCrea una página para colorear imprimible a partir de una foto: contornos negros marcados, espacio en blanco y nada más.